Desde lo universal a la historia contemporánea del teatro iquiqueño como base fundamental para la enseñanza y práctica del teatro para y con niños.

El Libro


El Autor

Nace, se forma y permanece en Iquique ligado desde la adolescencia al teatro y a la cultura local.
Profesor de Educación General Básica, de Educación Diferencial con especialidad en Déficit Intelectual, Administrador Educacional, Psicólogo, Magíster en Dirección y Gestión de RRHH, Diplomado en Gestión Cultural y pasantías en Actuación y Dirección Teatral en las Universidades de Chile y Católica.

Actor, diseñador teatral y dramaturgo de varias obras infantiles estrenadas por distintas compañías teatrales de regiones y de obras de adulto estrenadas por la Compañía de Teatro Viola Fénix de la cual es su creador y director.

Ha publicado 6 libros sobre el rescate de la memoria teatral iquiqueña poniendo en valor a los gestores culturales regionales. Ha sido premiado varias veces por el Fondart, Fondo del Libro, Pequeñas Iniciativas Culturales, Fondo de Cultura del Gobierno Regional de Tarapacá. Se ha desempeñado -en sus más de 35 años de experiencia como docente y artista- en la Educación Especial, en la Educación Artística y en la Educación Superior en las diversas universidades locales. Ha sido capaz de fusionar toda su experiencia en cultura y su nueva formación como psicólogo en el desarrollo del potencial humano y del autocuidado, definiéndolo como una persona critica, consecuente y feliz.

INDICE

Presentación.
Dedicatória.
Capitulo l. De Grecia a Iquique.
Orígenes del Teatro.
El Teatro Regional.

Capitulo ll. El Enfoque para Niños.
Fundamentos Teóricos.
Didáctica Experiencial.
Capitulo lll. Materiales de Apoyo.
El Apoyo Técnico.
Vocabulario Teatral.
Derechos de Autor.
Capitulo lV. Juegos Teatrales.
Cuentos breves de Abecedario.
Minina la Gatita Enamorada.
La Fiesta de la Luna Llena.
Muñeca de Trapo.
Cuento: Eterno amor.
Bibliografía.

Recordando al gran Jaime Torres Lemus...




Foto 1: No hay que llorar (Roberto Cossa), TENOR 1991. Foto 2: Lazarillo de Tormes (Adap. Isidora Aguirre), Expresión 1995. Foto 3: Niña Madre (Egon Wolf), Expresión1985. Foto 4: Un pelo sobre la almohada (Carlos Carlino, Expresión 1986. Foto 5: El buen doctor (Neil Simon), Expresión 1988. Foto 6: Cuento de Verano (Alejandro Cassona), TIUN 1974. Foto 7: El rey se muere (Eugenio Ionesco), Expresión 1988.
Un día me puse a pensar acerca del cómo y del porqué me había interesado por el teatro, por esa “magia evasiva” de vivir por un momento una historia, un tiempo, en un espacio distinto al aquí y al ahora gestáltico.Lo descubrí sin darse cuenta, había sido mi profesor Mario Puch, profesor de la Escuela Santa María donde cursé mi Educación Primaria. Era esposo de una profesora-actriz, Elide Rodríguez que actuaba junto a Jaime Torres en la UPECH, muy cerca de la Escuela Santa María. El motivaba a sus alumnos a que fueran a ver teatro. Era un grupo de adultos, profesionales, que dirigía Cecilia Millar y lideraba Jaime Torres. Creo que vi, “La Caperucita Roja”, “El Fantasmita Pluff” y otras más. Era un mundo fantástico, tenía como nueve años.
De esa mágica experiencia, desde lejos conocía a Jaime Torres como “el lobo” o como “el príncipe”, para luego adolescente conocerlo más de cerca. Con diecisiete años -estando en el Liceo de Hombres- me incorporé al Grupo de Teatro que junto a su esposa Cecilia Millar dirigía en la Casa de la Cultura de la Universidad del Norte. Era el “Teatro Independiente” que tenía actores adultos, todos profesionales, yo sólo un “colérico” con la cabeza llena de rulos incorporándome como uno más, actuando en dos obras: “Réquiem para un Girasol” de Jorge Díaz y “La señorita Charlestón” de Armando Moock. Así conocí a Jaime. Fui su compañero de actuación, allá por el año 1967.
Jaime Torres Lemus ha sido el tronco del cual todos los teatristas de alguna u otra manera hemos descendidos. Guillermo Jorquera cuando niño era quien recitaba poesías antes de las funciones de teatro de Jaime. También están los que lo han conocido como profesor, colega o compañero: Iván Vera-Pinto, Sonia Castillo, Luisa Jorquera y otros. Algunos jóvenes lo deben haber conocido como el director de la Escuela Artística de la calle Barros Arana al fondo –o la de cerca del Hospital- en la cual alguna vez fueron a aprender teatro, música, folclor o pintura... Leer texto completo en libro.

Fábula VIII de Samaniego

Desde el gran Zapirón, el blanco y rubio,
que después de las aguas del diluvio
fue padre universal de todo gato,
ha sido Miaurgato
quien más sangrientamente
persiguió a la infeliz ratuna gente.

Lo cierto es que, obligada
de su persecución la desdichada
en Ratópolis tuvo su congreso.

Propuso el elocuente Roequeso
echarle un cascabel, y de esta suerte
al ruido escaparían de la muerte.

El proyecto aprobaron uno a uno.
¿Quién lo ha de ejecutar? Eso ninguno.
“Yo soy corto de vista”.
”Y yo muy viejo”,“Yo, gotoso”, decían.

El consejo se acabó como muchos en el mundo:
proponen un proyecto sin segundo,
lo aprueban, hacen otro. ¡Qué portento!
¿Pero la ejecución? ¡Ahí está el cuento!

El libro tal cual es.


Tamaño: 17,5 X 25,5 174 páginas. Diagramación: JC Carpio. Impreso en: Emelnor Impresores Antofagasta.